1. ¿Cuáles son, de acuerdo con el autor los dos caminos para explicar el origen del concepto de interdisciplinariedad?El primero sería hacer un recorrido histórico y buscar la esencia de dicho concepto, lo cual implicaría rastrear el surgimiento del pensamiento occidental, retornar a los clásicos desde la antigua Grecia y hacer un largo recorrido hasta los pensadores contemporáneos como Morin, Foucault y Deleuze, entre otros, tratando de buscar en los intersticios que pueda dejar este itinerario, puntos nodales que nos puedan ayudar a elucidar su desarrollo y trayectoria. Tarea en extremo titánica y que desborda los objetivos de este texto. No obstante, 1637 se muestra como una parada obligada, ya que en ese año se publica obra de Descartes, El discurso del
método, con su cogito, ergo sum. Allí comienza una escisión estructural y fundamental en el pensamiento occidental con la res cogitans, cosa que piensa, y la res extensa, cosa medible. O dicho con otras palabras, la división entre sujeto y objeto. Con esta división comienza un proceso que da lugar a una gran variedad de disciplinas que aún hoy siguen fragmentándose.
En
el segundo camino se pueden caracterizar dos momentos importantes que permiten trabajar sobre el concepto de interdisciplinariedad.
Según Martín Landau, Harold Prosahnky y William Ittelso (Torres, 1996: 51), el primero va desde la Primera Guerra Mundial hasta la década de los 30, caracterizado por esfuerzos aislados que, aunque importantes, no tuvieron eco en la comunidad académica. El segundo, lo sitúan luego de la Segunda Guerra Mundial, pues el mundo inició relaciones de cooperación en áreas económicas, políticas y científicoculturales.
Las primeras cooperaciones fueron a nivel bilateral, pero la creación de la UNESCO inició la cooperación a nivel internacional que aún perdura.
A finales de los sesenta, la UNESCO propone trabajar desde una perspectiva interdisciplinaria en la búsqueda de soluciones comunes a los problemas contemporáneos desde el punto de vista científico y tecnológico (visión política de la interdisciplinariedad). Como resultado de este trabajo, en 1970 publican el libro Tendencias de investigación en las ciencias sociales y humanas. Posteriormente aparecen dos tomos más:
Corrientes de investigación en ciencias sociales (1977) e Interdisciplinariedad en las ciencias sociales y humanas (1982). Paralelamente, se realizaban otras actividades que tenían como objetivo la conceptualización del trabajo interdisciplinario, como el Seminario Internacional sobre la Pluridisciplinariedad e Interdisciplinariedad en las Universidades, realizado por el Centro para la Investigación e Innovación de la Enseñanza (CERI) —integrado en la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)— y el Ministerio Francés de Educación, celebrado en la Universidad de Niza (Francia) del 7 al 12 de septiembre de 1970 (Torres, 1996: 54 y ss.;2 y Palmade, 1979: 21). De este modo, “lo no disciplinar”, en especial en las ciencias sociales y humanas (al final de los 60 y comienzo de la década del 70), fue agrupado en una variedad de conceptos y desarrollos teóricos sobre esta temática. Como lo afirma Torres, compartiendo una afirmación de Gusdorf (1983: 32): “De hecho es a partir de esa década [la del 70] cuando la reivindicación de la interdisciplinariedad aparece como una ‘panacea epistemológica’ llamada a curar todos los males que afectan a la consciencia científica de nuestro tiempo”.
2. ¿Con base en la lectura, cuál diría que es uno de los cuestionamientos básicos que se puede hacer a la investigación interdisciplinaria?Lo importante es advertir que la interdisciplinariedad ha avanzado sólo como concepto, cuando en realidad es la articulación con la dimensión práctica la que puede determinar los alcances y limitaciones de ésta.
Aún falta encontrar puntos de articulación entre teoría práctica del tema.
Es fundamental la pertinencia al tocar la dimensión práctica, pues muchos trabajos de investigación se formulan desde las temáticas que se trabajan y no desde la construcción de un objeto de investigación. (Peñuela, 2005, pp 73-74).
3. ¿Cuáles son las cinco tipologías de lo “no disciplinar” manejadas por el autor y en qué consisten?Como se mencionó anteriormente, intentar aprehender las tipologías desarrolladas sobre el tema de la interdisciplinariedad es en extremo complicado por la dificultad en la unificación de los criterios de categorización. Lo disciplinar y lo “no disciplinar”, y las categorías que de esta relación pueden desprenderse, están determinadas por el nivel de interacción alcanzado (ver columna 4 en la tabla: Tipologías de lo “no disciplinar”). Con base en este criterio como eje articulador se utilizarán cinco niveles de interacción: lineal tipo 1 y 2, dialéctico y el nivel
dialéctico fractal, simple y complejo.
1.
La Interdisciplinariedad lineal tipo 1 se da cuando varias disciplinas abordan un mismo problema u objeto de estudio y cada una aporta desde su saber elementos para una mejor comprensión. Pero ninguna sufre cambios o modificaciones determinables. El problema es el centro de la acción y su impacto está determinado por la pertinencia de la interacción de las disciplinas en aportar nuevas soluciones (o elaboraciones si es un objeto de estudio).
2.
En la interdisciplinariedad lineal tipo 2 una disciplina se apoya en algún elemento de otra (teoría, técnica-método, una información, un concepto), pero cada una conserva sus límites y dinámicas. La disciplina 2 puede, o no, verse afectada por la disciplina 1 y viceversa.
3.
En la interdisciplinariedad dialéctica, tanto la disciplina 1 como la disciplina 2 se afectan y cambian recíprocamente. Hay interacción, intercambio y cooperación. Lo que determina el intercambio varía de una tipología a otra.
4.
En el nivel dialéctico fractal simple existe la emergencia de una nueva disciplina como emergencia de la interacción de otras disciplinas.
La nueva disciplina no puede explicarse por la suma de las disciplinas que le dan origen (principios de sinergia y recursividad).
5. Y por ultimo tenemos
el nivel dialéctico fractal complejo en el cual se dan niveles intermedios (fraccionarios), que son niveles complejos de interacción y donde se requiere altos niveles de conceptualización.
Aquí la dimensión práctica sólo puede ser aprehendida a partir de la interpretación en varios niveles de realidad y de esquemas cognitivos constructivos (no lineales, multicausales y azarosos).
4. ¿A cuál de las tipologías correspondería la Zoosemiótica?Al nivel dialéctico fractal complejo.
5. De acuerdo con sus propias palabras, ¿cómo definiría a la transdisciplinariedad?Es una coordinación de todas las disciplinas para el estudio específico de un objeto de investigación que tienen por objetivo la construcción integral de conocimiento. Es comprender un fenómeno a través de todas sus partes sin llegarlas a unificar, sino ir más allá de las disciplinas, un trabajo transversal entre ellas con un eje en común: el objeto de estudio.
Referencias:
Peñuelas, L. A. (2005).
La transdisciplinariedad. Más allá de los conceptos, la dialéctica" en Andamios. Año 1 (Num. 2), pp. 43-47. México. Recuperado en febrero de 2008 de: www.uacm.edu.mx/andamios/num2/andamios_num_2.pdf